En el post de hoy queremos hablaros de la corrosión de los metales, uno de los problemas más frecuentes que encontramos en el sector industrial, así como en el náutico, y que pone en riesgo la seguridad de todos.

Bajo estas líneas os explicaremos qué provoca la corrosión metálica y os ofreceremos las claves para solucionarlo.  ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la corrosión?

En el Diccionario de la Real Academia Española encontramos la corrosión definida como el “desgaste paulatino de los cuerpos metálicos por acción de agentes externos”. Dicho de otro modo, entendemos la corrosión como el desgaste de un metal fruto de reacciones químicas producidas entre él y el ambiente que lo rodea.

Metal con corrosión

 

¿Es lo mismo oxidación y corrosión?

Existe diferencia entre oxidación y corrosión. Por un lado, la oxidación es el ataque del oxígeno – generalmente el aire o el agua – a un material, mientras que la corrosión es el resultado de ese ataque, es decir, el deterioro.

Factores que determinan la forma y velocidad de la corrosión

La forma y velocidad en la que se presenta la corrosión metálica viene dada por el tipo de metal y por las condiciones ambientales, particularmente los gases y demás fluidos que están en contacto con el metal.

Tipos de metales

Existen diferentes metales clasificados, generalmente, en cuatro tipos:

– Básicos: cobre, plomo, zinc, estaño.

– Ferrosos: hierro, manganeso, molibdeno, cobalto, tungsteno, titanio, cromo.

– Preciosos: oro, plata, platino.

– Radioactivos: plutonio, uranio, radio, torio.

Prácticamente todos los metales a lo largo de su vida pueden sufrir las consecuencias de la corrosión y convertirse en materiales inseguros. De entre todos los tipos de deterioro, la corrosión del hierro es la más famosa, ya que es uno de los metales que más rápido se corroe.

Sin embargo, existen metales que no se oxidan, los denominados nobles o preciosos; por su escasa reactividad, es muy difícil que se puedan corroer. Estos metales no son muy frecuentes en la naturaleza, esto explica que su valor sea tan alto y no se utilicen en industria.

Agentes corrosivos

Muchos os preguntáis cómo participa la humedad en el deterioro la pieza oxidada. Bien es cierto que la humedad es uno de los principales agentes que causan corrosión en los metales. El deterioro comienza a ser bastante significativo cuando se supera el 60% de humedad.

Pero no solo la humedad deteriora los metales, existen otros agentes corrosivos que es necesario conocer:

– Temperaturas elevadas: a mayores temperaturas, mayor es el ataque de la corrosión.

– Presencia cercana del mar: las zonas de costa tienen una mayor concentración de sal en el ambiente, provocando un mayor deterioro de los metales.

– Contaminación industrial: en estas zonas existe un elevado contenido en dióxido de azufre.

 

Tipos de corrosión

Es muy importante conocer los diferentes ejemplos de corrosión que existen para poder solucionarlos.

– Corrosión general o corrosión química: se trata de un deterioro bastante común que ataca toda la superficie de un metal a causa de una reacción química. Es un problema muy presente en industria y puede predecirse con facilidad.

Corrosión general

 

– Corrosión localizada: afecta a una zona del metal. Se divide en tres subcategorías:

  • Corrosión por picadura: provoca pequeños agujeros en el metal. Tiene una velocidad de crecimiento elevada y es muy destructiva, además de difícil de detectar.

Corrosión por picadura

 

  • Corrosión por hendidura (crevice): se produce en espacios confinados donde se puede encontrar un líquido estancado.

Corrosión por hendidura

 

  • Corrosión filiforme: se presenta en forma de filamentos. Es típica en superficies con recubrimientos orgánicos como la pintura. Trae como consecuencia que la estructura se debilite.

Corrosión filiforme

 

– Corrosión galvánica: un metal se corroe al estar en contacto con un tipo diferente de metal (más noble) en un medio húmedo. La presencia de este medio hace que los iones metálicos puedan moverse de un metal a otro, provocando la oxidación del menos noble. 

Corrosión galvánica

 

 

Cómo evitar el óxido

Ahora que conocemos qué es la corrosión, a qué tipo de metales afecta, cuáles son los agentes corrosivos y qué tipos de corrosión existen, podemos ponerle solución al problema.

Prevención

Si queremos evitar que se produzca algún tipo de corrosión, podemos llevar a cabo una serie de acciones preventivas que ralentizarán la aparición del deterioro en los metales. Estas son:

El agua y la humedad crean ambientes favorables para la corrosión, huye de ellos manteniendo secas las superficies metálicas. Siempre que sea posible, el metal debe estar seco para evitar que el agua se estanque y provoque el deterioro.

En caso de tener herramientas almacenadas durante mucho tiempo, protege el metal de la humedad con el uso de deshumidificadores u otros productos que absorben la humedad.

Si los productos con los que se va a tratar están a la intemperie, a merced de la humedad y de las inclemencias del tiempo, es conveniente que estos productos estén fabricados en materiales como aluminio o acero inoxidable, mucho más resistentes a la corrosión que el hierro.

Usa productos de limpieza en los componentes eléctricos: cableado, interruptores, etc. Si estos materiales no se secan o no se lleva a cabo un buen mantenimiento de los mismos, pueden sufrir las consecuencias de la corrosión.

Pinta los materiales: a través de pinturas a base de zinc se consigue una excelente protección activa contra la oxidación en todo tipo de superficies metálicas. El zinc contenido en la pintura actúa como ánodo de sacrificio, impidiendo que se oxide el metal en el que se aplica el producto. Puede utilizarse como resultado final o repintarse con el color deseado una vez seco. 

 

Cómo eliminar el óxido

Una vez que se produce la corrosión, existen métodos y productos sobre como quitar óxido.

Huye siempre de trucos y soluciones caseras que, además de no resultar efectivas, pueden dañar el material. Utiliza productos profesionales y prepara la zona con corrosión, eliminando la herrumbre con un cepillo de acero inoxidable y utilizando discos de láminas para el desbaste o lijado.

Tal como te mostramos en los siguientes vídeos, puedes hacer uso de un desoxidante, producto de carácter ácido idóneo para limpiar el óxido de superficies metálicas, o de un convertidor de óxido, que reacciona con este último convirtiéndolo en un compuesto homogéneo que protege la superficie.

Para ver el efecto de nuestros productos profesionales sobre superficies afectadas por la corrosión no te pierdas estos vídeos.

 

Método para eliminar el óxido con desoxidante anti-cal

045831 desoxidante anti-cal 1kg  

 

 

Método para eliminar óxido por abrasión

0121152402 cepillo manual 4-hileras inoxidable

04562 Blinker color negro mate ral90   

157129180 disco láminas ceramic 115×22,2  

1571291120 disco láminas ceramic 115×22,2  

1571152212 disco láminas acero 115×22,2 

01211608 cepillo circular de alambre 50mm inox

 

 

Método para eliminar óxido con convertidor de óxido

045890 convertidor de oxido Blinker     

045280 zink claro Blinker ral 9006 40      

 

Dile adiós a la corrosión de los metales

Como habéis comprobado, la corrosión es un fenómeno químico muy presente en metales dentro del sector industrial. Combatirla se hace necesaria si queremos mantener la seguridad de superficies y estructuras metálicas.

Ahora que hemos abordado la corrosión metálica, sus causas, tipologías y cómo evitarlo, ya sabemos como solucionarlo de una manera profesional ¿y tú, lo sabes?